viernes, 2 de octubre de 2015

Al este del Edén

Papá;
dicen que exagero demasiado.
Siempre entendí que tu cariño
estaría encerrado en un fajo de billetes.

Papá;
se que existe algo malo y roto
aquí dentro.
Algunos nacimos con la marca en la frente
 y la quijada asesina en la mano.
Deambulamos tormentas entre el polvo.


Papá;
prefiero arder a vuestra bondad.
Me hubiese gustado explicarte
que el único momento de algo parecido a la felicidad
tuvo la coincidencia de sus labios en los míos.
Cuando la noche fue noria y vértigo sin altura.

Papá;
mi hermano no quiso decirle hola a mamá.
No pareció entender que todos somos hijos de puta.

Papá;
mentimos a todos los espectadores.
La película no termina así.
Toda rebeldía implica causa
y esto acaba conmigo riéndome desde el infierno
cuando tú seas diminuto
y yo me haya convertido en Gigante.

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